Historia de la HOAC de Ferrol. Capítulo 1

Extraído del documento: “Breve aproximación a la historia de la HOAC de Mondoñedo-Ferrol”

Introducción

No es fácil de resumir en unas cuantas páginas la historia de la HOAC de la diócesis de Mondoñedo-Ferrol. Cincuenta años (en el momento de redactar este documento) son muchos años, muchos días, muchas horas de reuniones, convivencias, celebraciones… En definitiva, como dice la oración, muchos momentos de trabajo y de lucha, de sacrificio y de esperanza por llevar la buena noticia del evangelio de Jesucristo al mundo de los pobres. Estamos seguros de que se podrían escribir libros enteros para narrar todo cuanto aconteció en estos cincuenta años de entrega a la noble causa de evangelización del mundo obrero.

Nos gustaría dedicar y recordar en este trabajo a algunas personas que han tenido una vinculación con dicha historia (aún a pesar de dejar a mucha gente en el tintero, sobre todo a aquellos militantes antiguos a los que hemos perdido la pista). Recordar pues a seglares como Jesús Antonio Regueira, Ángel Casa, José Mesejo, Pedreira, Kiko Souto… Consiliarios y sacerdotes amigos como Pérez Fanego, Vázquez Seijas, Guillermo Sánchez, José Ruibal, Gabriel Pita da Veiga, Pedro Santalla, Bello Trigo… Seminaristas en aquel entonces como Cuco Ruiz de Cortázar, Vicente Couce, Alfonso Gil… Recordar también a D. Jacinto Argalla, obispo de la diócesis que prestó su apoyo durante la primera etapa y que los antiguos militantes recuerdan con mucho cariño.

Queremos dedicar una mención especial a Camilo Ces, a su esposa María del Carmen Riobó a Ángen Leira y a su esposa Patrocinio Nogales, primeros iniciadores del movimiento que supieron mantener siempre viva la antorcha de la HOAC en Ferrol y que gracias a su colaboración este trabajo ha sido posible.

Dos etapas en la historia de la HOAC diocesana

Primera etapa

Abarca desde el nacimiento (año 1946) hasta la crisis de los Movimientos Apostólicos a finales de los años sesenta.

  • Contexto Sociopolítico y Eclesial de esta 1ª etapa

El contexto político y eclesial de esta etapa hay que situarlo en el mismo que en el resto del estado español, es decir, en el de la posguerra. Así vemos que a nivel político el Régimen de Dictadura Militar estaba en plena vigencia y por lo tanto, la falta de libertades democráticas era un hecho. Para el mundo obrero ello suponía la indefensión total ya que las organizaciones de promoción y de defensa de sus derechos, tanto sindicales como políticas y culturales estaban prohibidos y perseguidos.

Por otro lado, el pueblo todavía vivía las consecuencias de la guerra, es decir, la escasez de alimentos y las estrecheces que producían miseria y hambre en gran parte de la población. Un acontecimiento destacado a nivel local se produce en el año 1946 (el mismo que el de su nacimiento), fue lo que se llamó la Huelga del Aceite, seguramente la 1ª huelga que tuvo el Régimen de Franco y desconocida en los libros de historia. Se origina en los Astilleros de la Empresa Nacional Bazán y tuvo como consecuencias, por un lado, que un gran número de trabajadores fueran despedidos y represaliados y, por otro, supuso el despertar de la lucha y la organización del Movimiento Obrero. Este hecho seguro que influyó en la sensibilidad de los primeros hoacistas de cara a la toma de conciencia obrera, pues muchos de ellos pertenecían a dicho astillero.

A nivel eclesial la iglesia no estaba exenta de la influencia del régimen existente. El Nacional-Catolicismo se hacía notar más en aquellas zonas donde el régimen militar estaba más presente, y Ferrol precisamente era una de ellas al ser Base Naval-Militar. Una de las consecuencias que esto suponía era la identificación de la iglesia con los poderosos y por lo tanto la desconfianza y el rechazo del mundo obrero hacia la misma a la que consideraba de sus enemigos.

En ese contexto más o menos, nace la HOAC en Ferrol.

A continuación Camilo Ces nos relata estupendamente de su puño y letra aquellos primeros momentos y aquellos primeros años, llenos de vida y de entusiasmo de la HOAC diocesana:

En 1946, cuando se inició en España la A.C especializada, los obreros que militábamos en la Juventud de A.C organizamos un grupo para atender las sugerencias que nos llegaban de Madrid. Recibimos una convocatoria para la Primera Asamblea Nacional de la Juventud Obrera de Acción Católica (JOAC), en la que se incluía un extenso programa de conferencias.

Nuestro consiliario era el mismo que el de la Juventud de A.C y Capellán de la E.N Bazán, don Manuel Pérez Fanego, quién solicitó permiso para mi y una beca para gastos, como Vocal Obrero del Consejo Territorial de la Juventud de AC. El permiso y la beca llegaron cuando ya se celebrara la Asamblea Nacional.

Pero con la convocatoria de la Primera Asamblea de la JOAC, comenzó a llegarnos una hoja que se llamaba HoAc, confeccionada por Rovirosa y un grupo que había conseguido reunir en Madrid.

Era una publicación periódica y que comprendía perfectamente nuestros problemas. Recibimos la convocatoria y el programa de la Primera Semana Nacional de la HOAC y decidimos aprovechar el permiso y la beca de Bazán para acudir a dicha llamada. Éramos unos 110. De Galicia solo acudimos uno de Ourense y yo. Allí se nos dio a conocer la consigna de Pio XII para la HOAC “Conquista espiritual del mundo obrero para Cristo y conquista social de un sano bienestar para todos”.

La asamblea duró una semana y se desarrolló a base de ponencias prácticas para la organización y difusión de la HOAC, y conferencias de tipo social. Nos pusimos a trabajar inmediatamente con la nueva orientación. Nos asignaron el bajo derecha de la casa de AC que estaba abandonado (había sido una cooperativa de consumo, cuando el edificio era propiedad del Círculo Católico de Obreros). Construimos dos oficinas pequeñas dejando el resto para sala de reuniones generales y juegos. Arreglamos la cubierta del patio, el aseo y un hueco que había en la pared, que luego serviría para la biblioteca de enfermos. Las obras, las mesas y la mesa de tenis las realizamos nosotros mismos.

Todas las semanas celebrábamos los Círculos de Estudio por el método de encuesta y la Revisión de Vida Obrera. De ahí nació la primera obra social de la HOAC de Ferrol. “La Hermandad de San José Obrero”, para evitar que la policía incautara el dinero de las colectas que se hacían en el trabajo para los compañeros enfermos necesitados. Alegaba de que dicho dinero se enviaba al “Socorro Rojo Internacional”.

Todos los meses se celebraba una Reunión General de militantes, adheridos y simpatizantes. Se llenaba el local. Era como una especie de mitin en el que se tocaban los temas más salientes de las Revisiones de Vida Obrera de los Círculos del mes. La policía secreta vigilaba desde los portales de enfrente.

La segunda obra social que emprendimos fue la biblioteca para los enfermos que visitábamos tanto de la nueva Hermandad como del Hospital de Caridad (hoy Casa de la Cultura). Los libros y novelas se pidieron a casi todas las editoriales de España, explicando su destino. Casi todos nos enviaron novelas y libros.

Rovirosa nos visitó en 1947 para darnos unas charlas. Aquel año fuimos cuatro de Ferrol a la Segunda Asamblea Nacional que se celebró en Toledo. Éramos más de 400 militantes de toda España. De Ferrol nunca faltó una representación. Ese mismo año también asistimos a la Segunda Asamblea Nacional de la JOAC. Fue entonces cuando se plateó la cuestión si continuar siendo el Centro de la HOAC o de la JOAC. Se encargó a Ramón Valdivieso de iniciar el centro de la JOAC, con todos los que voluntariamente quisieran cambiarse. En el centro de la HOAC nos quedamos la mayoría de la juventud y los hombres casados. El principal motivo fue la seriedad con que se trataban los temas, temas que nos concernían a los que teníamos responsabilidad en la familia. Los temas de la JOAC tenían una orientación más juvenil.

Nuestro centro crecía. Se incorporaron obreros casados. El ¡TU! Nos ayudaba a entrar en contacto con la gente pues, aunque algunos se repartían en quioscos, casi todos se vendían a lo compañeros de trabajo en mano.

El Director del ¡TÚ! Organizó un cursillo de periodismo por correspondencia con tal éxito que llegamos a tener el periódico con mayor número de redactores. En Ferrol éramos dos. Debido a su fuerza combativa, el ¡TÚ! Fue suspendido por orden del gobierno y por la oposición del director de AFAN, órgano de los sindicatos que se atribuían la exclusiva defensa de los trabajadores.

Se iniciaron gestiones entre la Iglesia y el Estado. Llovieron protestas del extranjero, y el ¡TÚ! Volvió a salir después de unos meses de suspensión. Para hacer frente a los gastos del personal, se lanzaron los “Bonos de Liberación”, que eran una especie de títulos que voluntariamente cubrían los hoacistas y simpatizantes con las cantidades que cada uno podía. El ¡TÚ! volvió a suspenderse por segunda vez y arreciaron las protestas del interior y del exterior, tanto que las autoridades volvieron a dar un nuevo permiso de salida. Pero la HOAC se negó a salir si no había libertad para todos.

En 1949, el obispo de Mondoñedo decide organizar la Comisión Diocesana de la HOAC de Mondoñedo con sede en Ferrol. El 31 de julio me nombra Presidente de la citada comisión y me encarga que, de acuerdo con el Consiliario, le proponga los hoacistas que han de ocupar distintas vocalías.

Debido a la incompatibilidad de horarios entre el servicio de lancha y de nuestras reuniones, se fundó un centro de la HOAC en La Graña. Se intentaron fundar centros en otras parroquias. Santa Marina, San Julián, Santa Cecilia, San José Obrero, San Nicolás de Neda, Castro, Perlío… Pero salvo en San José Obrero, no fuimos capaces de romper el personalismo de sus párrocos.

En Pontedeume se inició un centro, aunque pertenecía a la Diócesis de Santiago teníamos autorización para actuar en la zona. No cuajó por falta de Consiliario. No obstante los socios seguían en contacto con la HOAC a través del Boletín y del ¡TÚ!.

Intentamos introducirnos en el seminario de Mondoñedo para dar a conocer nuestro apostolado, pero la negativa del Superior nos obligó a recurrir al Obispo para conseguirlo. Solo hemos organizado un coloquio.

En las vacaciones de verano acudían algunos seminaristas a nuestras reuniones. Gabriel, Alfonso, Cuco y Couce eran los asiduos.

Se organizaron cursillos nocturnos (llamados así porque se hacían de siete de la tarde, a la salida del trabajo, hasta las doce de la noche), eran de iniciación al Método de Encuesta. El primero debió de ser en el año 1948, dirigido por Rovirosa en nuestro local. Los siguientes ya los dirigíamos los militantes del centro.

Un primero de mayo organizamos un mitin con lleno en el teatro Jofre. Cerró el acto Guillermo Rovirosa.

En las elecciones sindicales de 1957 se presentaron militantes y simpatizantes de la HOAC, consiguiendo ganar en Bazán, FENYA, FENOSA, Manufacturas Piñón, Fábrica de Lápices y PYSBE, arrebatándole la Presidencia de Bazán a un falangista “vitalicio”. El primer logro conseguido fue pasar a empleados a todos los obreros que trabajaban en las oficinas de la Empresa  con el consentimiento de los representantes sindicales anteriores. El segundo fue el logro de los Comedores de la Empresa, cuyas gestiones habían sido iniciadas en 1941, por el único enlace sindical de mano de obra que había en aquella época, pero estaban paralizados por el Delegado Sindical, a pesar de ver que la mayoría de los trabajadores que venían de las aldeas comían en los jardines y portales. No se les permitía comer en la Empresa para que pidiera comiera en las tascas o bares de los alrededores de la Factoría. La disculpa que se ponía era que los terrenos eran de Marina y el presupuesto tenía que aprobarlo el Ministerio. El día que se nos presentó el Delegado Sindical al Director de Bazán, éste nos dijo: “Por encima de los intereses de los trabajadores, están los intereses del comercio”.

Vista la connivencia entre la Empresa y el Delegado Sindical de Bazán, me entregó el expediente de las gestiones que se habían hecho para que se las enseñara al Obispo. Don Jacinto me dijo que le leyera yo mimo los papeles, escuchando con gran atención. Me dijo: “mañana mismo salgo a Madrid a ver al Ministro de Marina”. El Ministro no le recibió porque “estaba muy ocupado”. Argaya pidió papel allí mismo y le dejó una carta al Ministro con los papeles del expediente. A la semana siguiente había orden en la Dirección de Bazán para que se hicieran los comedores con carácter urgente. José Mesejo fue reprendido por el Delegado Sindical por hacer gestiones fuera de la línea oficial.

Convocada por el Obispo Argaya, se organizó un coloquio entre las fuerzas vivas de la ciudad en la Casa de Ejercicios de Pontedeume para estudiar la situación social de Ferrolterra y buscar las posibles soluciones. Asistieron las máximas autoridades civiles y militares, empresarios y catedráticos, por los obreros asistimos un grupo de la HOAC. El Alcalde (que era militar) nos felicitó, pero para el resto había sido una encerrona del señor Obispo. Los hoacistas asistentes habíamos hecho ya los dos primeros años del Plan Cíclico y acudimos a la reunión con los libros del Evangelio y la Colección de Encíclicas y Discursos de los Pontífices, que dominábamos bastante bien. Al final quedamos de volver a reunirnos, pero no se consiguió otro coloquio.

En 1959 se entregó el primer grupo de viviendas de Bazán en Caranza. Se nombró de párroco al Consiliario de la JOAC. Usábamos como capilla un almacén de las obras, que nos prestaba los domingos la Bazán. A las tardes de los festivos con una máquina prestada, poníamos cine para los niños del barrio, pues no existía transporte urbano ni diversión alguna. Se organizó un centro de la HOAC y la Junta Parroquial.

Se publicó la Hoja Parroquial cuyo sostenimiento se solucionaba con la publicidad. Se repartía en todos los buzones del barrio.

Un día fue la policía a detenerme a la Bazán por un artículo que publiqué contra el sistema de trabajo que se estaba implantando en la empresa. En el interrogatorio había un policía haciendo el malo y otro disimulando defenderme. Lo que más les interesaba era la relación de mis colaboradores y los componentes de la Junta Parroquial. De los primeros me remití al Obispo y de los segundos al párroco. Acabaron suspendiendo la Hoja porque mi título de periodista no era oficial. Entonces se puso como Director al párroco y la Hoja volvió a salir.

Del centro de la HOAC nació la primera Comisión de Vecinos de Caranza. Éramos más de diez, entre los que había socialistas y comunistas. En nuestras reuniones no estaba permitido hablar de otra cosa que de las necesidades del barrio. A esta comisión se debe que Tranvías montase un servicio de buses. Que se cedieran cuatro viviendas sótanos y se alquilaran otros locales, creándose el colegio Santa Juana de Lestonnac. Que se suspendieran los desahucios de las viudas y huérfanos que tenían obligación de abandonar las viviendas al morir el titular (los sindicales no dieron un solo paso en este asunto). Que se montase la primera Cooperativa de Transportes de Galicia (más tarde asesoramos a los trabajadores de ASTANO que montaron otra).

  • Galicia:

El 22 de enero de 1950 fui nombrado Vocal Delegado de la Comisión Nacional de la HOAC en Galicia. Mi misión era impulsar la Obra en nuestro territorio, asistir a los Plenos de la Comisión Nacional e informar de la marcha de nuestra Organización.

Dirigí un cursillo en Lugo. Pronuncié conferencias en el Pósito de Pescadores de Rianxo. Visité Santiago, Vigo, Ourense y Vilagarcía. Nuestra labor queda restringida a los días festivos, pues no había Vocales de Zona liberados y en aquella época se trabajaban los sábados y se hacían horas extras para poder subsistir.

Se fundaron centros en Vigo, Ourense, Santiago y Vilagarcía. En Rianxo no fue posible por las características especiales de horarios de los hombres de la mar.

Se organizó un cursillo de Introducción al Método de Encuesta en Ferrol para toda Galicia, dirgido por Rovirosa y el Consiliario de la HOAC de Segovia. Al ser en régimen de internado y una semana de duración, no disponíamos de alojamiento apropiado. Se habilitó el Instituto Masculino aprovechando las vacaciones de verano de los alumnos. La Marina nos facilitó literas y mantas de la Escuela de Mecánicos: las sábanas las prestaron los hoacistas y algunos simpatizantes, así como los utensilios de cocina y comedor. Utilizamos la cocina del propio Instituto y cocinaron la madre y hermanos del Consiliario de Ferrol, Gabriel Vázquez Seijas, y varias mujeres de la HOAC. En este cursillo se puede destacar como anécdota curiosa lo siguiente:

El último día se trataba el tema: “El triunfo del Cristianismo”. Del Círculo Católico de Obreros de La Coruña asistían dos ancianos que no habían entendido absolutamente nada de lo que allí se trataba. Apenas contestaban a las preguntas del cuestionario, y cuando lo hacían no encajaban con el tema. Pero ese día, a la pregunta ¿Cuándo triunfará el Cristianismo sobre el Comunismo? Uno contestó: “Se nos pide el sacrificio y no el éxito”. El otro dijo: “Ni el que siembra ni el que riega es nada, sino Dios que da el crecimiento”. Ambas contestaciones sirvieron de admiración a todos los que no dábamos importancia a aquellos ancianos despistados. Para Rovirosa y para mí fue un aviso del Espíritu Santo. Dios no eligió a los sabios, a los doctores de la Ley ni a los poderosos para crear su Iglesia.

Organizaron cursillos de Primer Grado para toda Galicia en régimen de internado en Pontedeume, Bastiagueiro y Santiago. El de Pontedeume fue dirigido por Julián Gómez del Castillo y don Eugenio Merino. El de Bastiagueiro no puedo recordar, pero creo que fue dirigido por Rovirosa y un Consiliario que tampoco recuerdo. El de Santiago estuvo dirigido por Rovirosa y Don Tomás Malagón.

Cada tres meses teníamos una reunión de militantes de Galicia que hacíamos rotando de lugar, pero al fin llegamos al acuerdo de celebrar todas en Santiago de Compostela por ser un lugar céntrico para todos.

Una vez al año celebramos una reunión preparatoria de la Semana Nacional con el objetivo de llevar al mismo criterio a toda Galicia.

En el año 1951 asistí a un internado de 15 días con todos los vocales de zona. Rovirosa presidía dicho internado. El tema que desarrollamos fue el de contestar a las Cartas de los Apóstoles. Fueron dos semanas de auténticos ejercicios espirituales.

 

Con este testimonio de Camilo Ces, quermos concluir esta primera etapa de la historia de la HOAC de la Diócesis de Mondoñedo Ferrol. Estamos seguros que se podrían narrar infinidad de acontecimientos, vicisitudes, problemas, etc, que acontecieron a lo largo de esta etapa. Pero consideramos que este relato, realizado por la persona que vivió con más intensidad y entusiasmo la vida de la HOAC en Ferrol, resulta esclarecedor para tener una idea de lo que fue aquella HOAC primitiva.

Segunda etapa

Comprende desde principios de los años 70 a nuestros días.

Podemos decir que el germen de esta etapa está en el entusiasmo de dos personas: Miguel Gil y Ángel Leira. El primero aportará la savia nueva de la juventud, el segundo fue como la llama que vuelve a resurgir, la caña quebrada que rebrota de nuevo.

En los años 1970-71, Miguel Gil en contacto con la ZYX organiza la editorial en Ferrol. En el año 1972 promovidos por la editorial se organizan varias charlas de iniciación a la militancia. Acuden a dirigirlas José Miguel Oriol, Mata y Julián Gómez del Castillo. El objetivo era crear grupos ZYX estilo HOAC.

Después de varias charlas se consolida un equipo que es invitado a realizar el Cursillo Apostólico. Este se realiza en  en Camposancos (A Guarda). Lo dirigen Julián Gómez del Castillo y Fernando Bandeira y asisten invitados de varios puntos de Galicia. En el año 1973 se celebra en la Casa de Ejercicios de Pontedeume un cursillo de Fe y Ateismo. Lo dirige Eduardo Lallana –sacerdote de Soria vinculado a la HOAC-. Al cursillo asisten gran número de personas, todas ellas invitadas por la ZYX.

A partir del cursillo se constituyen varios equipos con la pretensión de llevar la línea de la ZYX. Es precisamente en estos momentos cuando surgen las discrepancias, pues la línea de la HOAC, representada por Ángel Leira, cobraba fuerza en algunos militantes. El resultado de todo ello fue la reacción de dos equipos vinculados a la ZYX y otro que quería vincularse a la HOAC.

Podemos citar como fecha del inicio del resurgimiento el año 1973. Formaban este primer equipo, Ángel Leira, Patrocinio Nogales, Alfonso Gil, Marujita y Pili García y Juan Silva. La reunión era semanal en casa de Ángel Leira y se dedicaba a estudiar diversos materiales que enviaba la Comisión Permanente en contacto con Leira.

De esta manera empieza una relación estrecha con la HOAC General y la asistencia a las Asambleas Generales, cursillos, etc…

Un poco refugiados en nosotros mismos, pero con muchas ganas de crecer –aunque no sabíamos como- estuvimos necesitados de la ayuda necesaria que rompiese nuestro estancamiento. Esta se produce a finales de los años setenta en la persona de Jesús Martín, que a petición propia y apoyado por la Comisión Permanente se traslada desde Sevilla para potenciar la HOAC en Galicia.

Lo primero que intenta Jesús Martín (y logra) es ganarse la simpatía de varios curas, entre ellos, Pedro Rodríguez, José Couce, Evaristo Lorenzo, Manuel Bello Trigo, Antonio Llenderrozos, Manuel Ladra, Jacinto Pedrosa, Victorino Pérez, Gabriel Vázquez Seijas, Manolo Mejuto, Ramón Valcárcel…Esto fue lo que facilitó el nacimiento de equipos de iniciación en las parroquia de Caranza, Canido, el Carmen, San José Obrero, Santa Cecilia, San Nicolás de Neda, Cervo, Lago, As Pontes…

Jesús Martín es destinado a la parroquia de El Carmen como ayudante de Alfonso Gil, lo cual le facilitó una dedicación casi total a la HOAC y poder atender personalmente los equipos de iniciación que se iban creando. Incluso el poder apoyar la creación y desarrollo de la HOAC a otras diócesis de Galicia. Así sucedió con la creación de la HOAC de Ourense y con el intento de apoyar el crecimiento de la HOAC de Vigo –Jesús tenía que desplazarse a cada una de dichas diócesis todas las semanas-. También intentó la creación de un equipo en la parroquia de Castiñeiriño de la diócesis de Santiago de Compostela y de algunas visitas, tuvo que desistir por falta de gente.

En Ferrol la iniciación resultaba dificultosa, pues carecía de materiales apropiados y había que valerse del famoso “TOCHO”: ANÁLISIS DIALÉCTICO DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA, el cual resultaba complicadísimo de entender por parte de los que se estaban iniciando. Después de unos años llegaron los “Borradores de Iniciación”. Estos materiales facilitaron enormemente la tarea que culminó con la entrada de varios equipos en la HOAC. Todos los grupos comenzaron el Plan Básico de Formación Cristiana y realizaron los cursillos complementarios al mismo. Apostólico, Método de Encuesta, Eclesiología, Crsitología, Sacramentos…

Con la entrada de los equipos se constituye la Comisión Diocesana, la cual se irá renovando a través del tiempo hasta nuestros días. Al mismo tiempo se fueron estableciendo diversas convivencias celebraciones, retiros, jornadas de reflexión, etc… hoy consolidadas y contempladas en la Planificación Diocesana.

Coordinación a nivel de Galicia      

Desde siempre ha existido buena relación y un gran deseo de colaboración y coordinación entre las diócesis de Galicia. Primero entre Vigo y Ferrol y más tarde entre las tres diócesis al entrar Ourense como diócesis en la HOAC.

Como tareas que se realizan conjuntamente podemos destacar la celebración y preparación del “Día de la HOAC”, la celebración de cursillos de ámbito gallego, la puesta en común de las Planificaciones Diocesanas y últimamente la creación de la Escuela de Responsables de Formación a nivel de Galicia.

Para el desarrollo de la coordinación y la colaboración se estableció una reunión trimestral que se celebra en Santiago de Compostela.

Compromiso de la Iglesia Diocesana

 

Desde los inicios de la HOAC diocesana siempre ha tenido clara su identidad eclesial y la corresponsabilidad con toda la iglesia diocesana. Los militantes de la HOAC han participado en las jornadas de clausura del “Concilio Pastoral de Galicia”, en la formación del primer Consejo Diocesano de Pastoral, en la formación de la Delegación de Pastoral Obrera y participan como miembros activos en todo tipo de catequesis, catecumenados, etc.. así como en consejos y coordinadoras parroquiales y arciprestales.

La HOAC también ha estado presente en el Seminario, colaborando en la formación de la Pastoral Obrera a los seminaristas.

El compromiso social

Al igual que el compromiso en la iglesia, los militantes han experimentado un proceso de compromiso a nivel social, que va de menos a más y que abarca desde la etapa de iniciación hasta nuestros días. Tanto los Planes de Formación como el asumir la vida organizativa y comunitaria de la HOAC –con lo que esto trae consigo: vida en equipo, asunción de tareas y de responsabilidades, colaboración comunitaria de la oración y los sacramentos, etc…. Han estado alimentando este proceso e compromiso en la sociedad.

Hoy esto se traduce en que todos los militantes están encuadrados en los frentes de lucha, aunque con mayor presencia en el Sector Eclesial.

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