¿ Como podemos, como puede la Iglesia promover entre los jóvenes la audacia de decidirse?

Leyendo el libro COLOQUIOS NOCTURNOS EN JERUSALEN, del Jesuita Georg Sporschill, entrevistando al Cardenal Carlo M. Martini, recordé yo como entré a formar parte de la JOC, Juventud Obrera Católica.

En el barrio de Canido, fue creada la Parroquia de Santa Cruz en el año 1964 y nombrado párroco de la misma a D. Gabriel Vázquez Seijas. Que a Canido llegara un CURA, nos tenía sin cuidado a la juventud, nos llegaba con trabajar en la Bazán, Fenya, Astano, Pisbe etc. y al terminar la jornada ir a jugar al fútbol, o la partida a las cartas a la tasca o salir a “ligar” con las mozas.

Pero mira por donde, este CURA, nos salió peleón, trabajador, dicharachero, y, con su sonrisa bonachona, sus dientes a lo Ronaldiho (mucho mas bonitos) fue ganando feligreses, pero lo mas importante es que poco a poco se nos metió en el barrio de tal manera, (la manera fue hablar con todos, jóvenes, mayores, ancianos, padres, madres abuelos y novias), allí donde nos encontraba, en la calle, en la tasca, en nuestras casas hasta que nos hicimos AMIGOS.

Todos hablaban con D.Gabriel.

Formó un grupo con los mas jóvenes y nos introdujo en la JOC. Si a mi me dicen que Loliño Rico, Maru y otros mas mayores que yo trabajaban en la JOC, no me lo creería, pero era cierto, porque nosotros pasamos a ser los siguientes, tenía grupos de mayores y todo el barrio lo quiere (ojo, digo lo quieren, aún ahora ).

A los mas jóvenes nos hacia excursiones a pie, como él era un gran andarín los demás teníamos que seguirlo, obras de teatro. En las excursiones además de las “comilonas”, también y para el que quería había una Eucaristía en el medio del campo,!todos participabamos.

También en la Parroquia de Ferrol Vello, con Cuquiño, Bernardo y Alfonso, en Santa Marina con Chao Rego y Vicente Couce y en otras mas que peleaban por los jóvenes y los mayores.

Hablando con un amigo Juan C. le preguntaba porque hoy en nuestros barrios no hay esta unión, esta amistad párroco – feligrés, y él me decía que no habia sacerdotes.

 El Cardenal Carlo M. Martini en el libro antes mencionado nos da la respuesta: Sin duda ciertos empleados u Obispos de la Iglesia en nuestros paises occidentales se encuentran demasiado atrincherados detrás de gruesos muros, en oficinas nuevas o en antiguos palacios.Le pide a la Iglesia menos burocracia, se pregunta ¿cómo están las cosas con las visitas a las casas? ¿Quién se atreve a interpelar directamente a los hombres….?

Aquellos CURAS hablaban con los hombres y mujeres. No tenían agendas, hacían la Eucaristía en el Crucero de Canido, en las fiestas de Ferrol Vello, en las excursiones, participaban de nuestras alegrías, nos acompañaban en nuestras penas ESTABAN.

Os recuerdo con cariño TODOS LOS DIAS

 Por Quichís

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